Arte — 27 abril 2009
Insect Lab transforma insectos que van desde arañas, mariposas, libélulas, escarabajos, etc. a los que les agrega componentes de pequeñas máquinas. El resultado son estas pequeñas esculturas que parecen pequeños Frankenstein del mundo de los invertebrados con un toque de película de ciencia ficción de principios del siglo pasado.
Su creador Mike Libby dice: “Un día me encontré con un escarabajo muerto e intacto.
Entonces busqué un viejo reloj y pensando en la forma del escarabajo me dí cuenta que también se parecía un poco a un dispositivo mecánico y así me decidí en combinar los dos.”
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