Fotos: Piet De Kersgieter
Steve Vromman, este belga de 48 años y conocido como “Low Impact Man” (hombre de bajo impacto) pretende vivir todo un año haciendo que su huella ecológica sea lo más baja posible, que significa esto, vivir a diario sin perjudicar al planeta.
“Soy el que más gana con la vida de bajo impacto: es más sano, tranquilo y barato”, opina Vromman. En el barrio lo conocen por ir con sus recipientes y botellas a comprar alimentos cultivados ecológicamente y que no estén envasados, almacena agua de lluvia para lavarse (no se ducha) o para usar en el inodoro y pedalea en una bicicleta estática media hora para poder tener una hora de energía en su ordenador.
Su experiencia es seguida por miles de fans a través de su web (en alemán) en todo el mundo y ojalá cada uno de nosotros pudiéramos añadir nuestro granito de arena a esta causa que nos involucra a todos.
//link: lowimpactman //via: la vanguardia







